Acostar temprano a los niños mejora la salud de los padres

Acostar temprano a los niños mejora la salud de los padres

La intensa y agitada vida moderna hace que los niños duerman cada vez menos y vayan a la cama más tarde. La Sociedad Española del Sueño estima que alrededor de un tercio de los niños no descansa lo suficiente y que cerca del 60% duerme menos de las 10 horas recomendadas hasta la adolescencia. De hecho, se conoce que el 15% de los niños en edad escolar no tiene una hora fija para irse a la cama, y que el 64% se va a la cama después de las 9 de la noche.

Sin embargo, muchos padres no son conscientes de que no tener un horario habitual para irse a la cama o no dormir lo suficiente puede provocar muchísimas alteraciones en los niños, desde trastornos del sueño y cansancio al día siguiente hasta problemas en su aprendizaje y desarrollo cognitivo. De hecho, un estudio reciente realizado por investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Estatal de Ohio, en Estados Unidos, ha desvelado que los niños que se acuestan tarde son más propensos a padecer obesidad al llegar la adolescencia, un problema de salud que incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes.

Otras investigaciones han demostrado que los niños que van más tarde a la cama les cuesta más conciliar el sueño y se despiertan más veces durante la madrugada, lo cual implica que duermen menos que los pequeños que se van a la cama temprano. Otro estudio estadounidense encontró que lo niños que se acostaban antes de las 9 de la noche dormían 78 minutos más que quienes se acostaban una hora más tarde. Además, se ha demostrado que los pequeños que van antes a la cama son un 62% menos propensos a padecer problemas de atención y tienen un riesgo 81% menor de desarrollar patrones agresivos o alteraciones del comportamiento.

Sin embargo, los niños no son los únicos que se benefician de con el hábito de irse temprano a la cama. Una investigación reciente ha puesto de manifiesto que los padres que acuestan temprano a sus hijos experimentan menos estrés y se sienten más relajados.

¿Por qué acostar a los niños temprano relaja a los padres?

El estudio, realizado por investigadores del Instituto de Investigación Infantil Murdoch en Melbourne, Australia, recopiló información durante dos años sobre los patrones de sueño de un grupo de niños con edades comprendidas entre los 4 y 5 años, así como sobre su estado de salud y el de sus padres. Al analizar los resultados se halló que los niños que se iban más temprano a la cama, es decir, alrededor de las 20:30, tenían mejores indicadores de salud, se mostraban menos cansados al día siguiente, tenían más energía y mostraban un mayor rendimiento académico, en comparación con quienes se acostaban más tarde.

Sin embargo, lo más curioso fue que sus padres también mostraban un mejor estado de salud mental, estaban menos estresados y se relajaban con mayor facilidad que los padres de los niños que se acostaban más tarde. El por qué de este fenómeno no está del todo claro, pero los expertos sugieren que puede deberse al hecho de que al acostar más temprano a los niños, los padres tienen más tiempo libre para dedicarse a sí mismos, relajarse con calma, disfrutar de otras actividades o incluso irse antes a la cama y tener un sueño más reparador.

Además, acostar temprano a los niños también contribuye a fortalecer la relación de pareja ya que de esta forma ambos padres pueden tener más tiempo libre para compartir, ya sea para ponerse al día sobre lo que cada uno hizo durante la jornada, comentar sus preocupaciones profesionales o personales, o simplemente disfrutar de alguna actividad relajante como ver una película.

Fuente: etapainfantil.com

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